Larga vida a La Batalla De Los Bastardos

Recién terminé de mirar La Batalla De Los Bastardos por enésima vez. Volví a mirarla en frío después de meses. La disfruté de otra manera: sin las emociones a flor de piel, sin esa curiosiansiedad de la primera vez en la que no sabía qué iba a pasar, quién la iba a quedar, sin ese altísimo high que provocan los rewatchs de volver a ver el episodio días después. Otro tipo de emociones y sensaciones pasaron por mi mente y cuerpo al volver a verla. Pude apreciar más los planos, la música, el sonido y los gestos. Volví a convencerme de que es perfecta, hermosa, épica.

Esta vez no se cortó Internet cuando estaba peleando Tormund, no me levanté a gritarle al módem “¿Cómo me hacés esto justo ahora, puto?”. Sin embargo, muchas sensaciones pasaron por mi mente como un recuerdo sensorial y emocional. Se me infló el pecho a ver a Jon Snow desvainar su espada, se me llenaron los ojos de lágrimas cuando escuché el cuerno del ejército del Valle y recordé algunas líneas de Canción de Hielo y Fuego que leí hace unos días. Descubrí un plano hermoso de la punta de una flecha de los Bolton. Me di cuenta que cuando Jon lo agarra a piñas en el piso a Ramsay no sólo se escucha el sonido que hace el puño a dar con la carne, sino que también se escucha el ruido, el crack, que hace la mandíbula del segundo esposo de Sansa cuando su cuñado le da una piña llena de bronca y rabia. Agradecí las dos horas (si mal no recuerdo) que tuvieron a Kit filmando esa escena, la misma escena que al verla hace meses me pareció larguísima, de media hora, hoy duró minutos y me dejó con gusto a poco. Creo que podría estar horas viendo como el usurpador de Invernalia recibe su merecido.

Volví a enamorarme de Jon Snow, sigo pensando que yo hubiera actuado igual. Lo amo, lo banco, pelearía a su lado, le haría el desayuno todas las mañanas y se lo llevaría a la cama, limpiaría su espada ensangrentada después de cada contienda con una valerina nueva y un blem recién comprado en el chino sacado de un paquete aún sin abrir. Se merece ganar todas las batallas.

Resumiendo: La Batalla De Los Bastardos es hermosa, se merece todos los premios del mundo. Escribiría un texto larguísimo escena por escena que probablemente me llevaría horas y puede que hasta días.

Viva Jon Snow.

Viva Perón.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s